Bienvenidos y bienvenidas a mi blog,

Hoy por fin quiero contaros una gran noticia, ya que normalmente no suelo hablar de mi vida personal, pero creo que ya va siendo hora de que os cuente experiencias personales, y además ésta me parece que os sentiréis identificados.

¡Por fin han terminado las obras en casa! Mi marido y yo hace unos meses apostamos por renovar la cocina de nuestra pequeña casa de campo. Nos encanta la naturaleza, pasear por los caminos de tierra, montar en bicicleta por el monte, y en verano bañarnos en la piscina. Si a eso le añadimos nuestra nueva cocina de estilo rural, las comidas nos sabrán más buenas, más tradicionales, más de pueblo. Y decía lo de que os sentiréis identificados, porque todos alguna vez en la vida hemos tenido obras en casa y realmente es una pesadilla. Pero cuando ves el resultado final, te sientes contento, feliz y quieres celebrarlo. Eso mismo hicimos nosotros.

Desde el momento que nos llamaron de que nuestra cocina estaba lista para ser estrenada, invitamos a todos nuestros familiares y amigos del pueblo. Para celebrarlo con una buena cena llena de embutidos y copas de vino. Porque no sé si lo sabéis, pero somos verdaderos aficionados del vino, sobre todo del tinto. Coleccionamos botellas de todos los lugares de España, desde Andalucía, pasando por Toledo hasta llegar a La Rioja. Y al estrenar cocina, decidimos que la mejor opción para mantener en buen estado los vinos, era un conservador de vinos. Cómo no teníamos ni idea, le preguntamos a mi cuñado y nos recomendó una empresa que vende maquinaria y mobiliario de hostelería. Y acabamos comprando el conservador en Deldivel. Tiene dos puertas y capacidad para 48 botellas. Es una de las mejores elecciones para nuestra cocina. Además su diseño se adapta al estilo rural que hemos querido darle a la casa.

 

Y os estaréis preguntando, ¿cómo será la cocina a todo esto? Pues bien, hemos querido reproducir el estilo que tenían las casas de nuestro pueblo en los años 70. No solo porque esté de moda el estilo vintage, sino para sentir ese calorcito que nos arropaba hace unos años atrás al llegar a la casa de verano de nuestro pueblo.

Os dejo algunas fotitos para que os hagáis una idea y os animéis a hacer cambios en vuestras casas.