+ Libros, + Libres

Sé que no es fácil pensar en ti misma  cuando tienes una casa que atender, un marido, una hija adolescente, un niño de un año y una gata persa. El día empieza para ti antes que para los demás. Te levantas, preparas los desayunos, vistes al pequeño y pones una lavadora, antes de llevarlo a la guardería, para tenderla al volver. Después hacer la compra, preparar la comida, hacer las camas, colocar los juguetes esparcidos por la habitación del niño, dar de comer a la gata, pasar el plumero por los muebles, planchar… Cuando finaliza la jornada eres un cuerpo cansado y una mente agotada que ha dedicado todo su esfuerzo a resolver problemas en la reunión del AMPA, a gestionar unos pagos en Hacienda de los que tu marido no ha podido ocuparse y a discutir con el cajero del banco porque tu madre cree que le han cobrado dos veces el mismo recibo y te ha pedido ayuda.

 

Antes de acostarte queda la mesa por recoger y los platos por fregar. Tras seis horas de sueño, con suerte siete, todo vuelve a empezar. Eres un ser humano diez, pero un diez invisible.

Te casaste muy enamorada con un hombre al uso, de los que aún quedan muchos. Son esos que se van a trabajar y delegan en ti el resto de las obligaciones; esos que cuando vuelven a casa, tiran la chaqueta sobre la primera silla que encuentran y se sienta en el sofá a ver las noticias en televisión, hasta que la cena esté preparada. Tu hija de trece años está entrando en la etapa difícil y egoísta de la adolescencia. Sólo le preocupa la ropa, los amigos e internet. Su cuarto es un trastero  repleto de prendas y objetos diseminados por toda la habitación, donde es imposible encontrar nada. Tienes que hacer malabares para que recoja y, finalmente, por no oírla, acabas poniendo orden tú. Y por último, cuando ya creías que ibas a tener algo más de tiempo para ti, llegó de forma inesperada el chiquitín, que es un trasto adorable, pero no te deja ni un ápice de energía.

Todos piensan que es tu “obligación” y tú no lo desmientes, quizá porque también tú te lo has llegado a creer. Andas algo perdida. Ya no sabes muy bien si no piensas en ti porque el día tiene veinticuatro horas y necesitarías alguna más o porque te falta valor para hacerlo.

 

A veces, muy de tarde en tarde, te vienen a la mente aquellos días en los que soñabas ser pintora, te gustaba leer y disfrutabas deambulando al atardecer por las librerías de la ciudad. Antes opinabas, debatías, tenías criterio propio. Te preguntas que ha ocurrido con todo eso. En ese instante, tal vez para no echarte a llorar, te quitas la nostálgia a golpe de plumero.

Es posible que, sentándote a charlar con toda la familia tu marido entienda que su jornada es de ocho horas y la tuya de dieciocho y que hay tareas que debéis compartir. La niña debe saber que no tendrá la ropa planchada, ni la asignación semanal sino se ocupa de su habitación, fregar los platos y compartir el plumero. Y con el bebé, aún estás a tiempo de inculcarle que el trabajo de la casa no tiene sexo. Deja que aprenda a recoger sus juguetes, a poner la mesa, a hacer la cama, a pasar la fregona, porque será así como harás de él un hombre en toda la extensión de la palabra.

 

Diles que les quieres, pero que necesitas espacio para respirar. Yo creo (es una opinión personal) que nunca es tarde para cambiar las cosas, pero no te demores porque el tiempo pasa inexorablemente.

Y ahora, atrévete, haz un hueco en la salita y esta Navidad  pide a los Reyes Magos unos libros, un caballete y una caja de óleos. Estoy segura de que te los traerán.

¡Ah!, no olvides algo que leí hace tiempo en algún sitio y con lo que estoy totalmente de acuerdo: ¡UNA CAPA DE POLVO PROTEGE LA MADERA!

Susana Tomás

Personas que Disfrutan su Tiempo y Quieren Calidad de Vida 

.

 

Si te ha gustado este artículo, y deseas recibir el boletín y nuevas publicaciones de AmasDcasa,
Suscríbete Gratuitamente a nuestro Boletín!

Nombre:
Email:

Puedes Responder, o trackback desde nuestro sitio.

un Comentarios to “+ Libros, + Libres”

  1. Carmen dice:

    Seguro que muchísimas mujeres se identifican mucho con este artículo. Es una pena que a veces no nos valoremos lo suficiente para anteponernos al resto de las cosas, aunque sea en determinados momentos.
    Date el permiso de dedicarte un tiempo… SOLO PARA TÍ

Responder

Powered by WordPress | Designed by: Free Web Hosting | Thanks to CD Rates, Las Vegas Condos and Comer Para Perder